En el fantasy football no eliges equipos: eliges jugadores. Armas una plantilla con jugadores reales de la NFL y, cada semana, lo que ellos hacen en el campo se convierte en puntos para ti. Enfrentas a un rival distinto cada jornada y quien sume más, gana.
Eres el gerente general de un equipo que no existe. Tu quarterback puede ser de Kansas City y tu corredor de Detroit; lo único que importa es lo que cada uno produzca el domingo. Si tu quarterback lanza para 300 yardas y tres touchdowns, tú sumas esos puntos, sin importar si su equipo real ganó o perdió.
Cada semana alineas un titular por posición. La configuración más común, y la que conviene para una primera liga, es esta:
| Posición | Qué es | Titulares |
|---|---|---|
| QB | Quarterback, el que lanza | 1 |
| RB | Corredor | 2 |
| WR | Receptor abierto | 2 |
| TE | Ala cerrada | 1 |
| FLEX | Comodín: cualquier RB, WR o TE | 1 |
| K | Pateador | 1 |
| DEF | La defensa completa de un equipo | 1 |
Además de los titulares tienes banca: jugadores que no suman puntos esa semana pero que puedes subir en cualquier momento. La banca es donde guardas a quien está descansando (su equipo tiene bye) o a quien crees que va a mejorar más adelante.
Muchas ligas también tienen un espacio de reserva por lesión (IR), para no gastar un lugar de banca en alguien que no va a jugar en semanas.
Cada liga define su tabla, pero la mayoría parte de algo muy parecido a esto. No hace falta memorizarla: lo importante es entender la lógica de qué se premia.
| Acción | Puntos habituales |
|---|---|
| Yarda por tierra o por aire recibida | 1 punto por cada 10 yardas |
| Yarda de pase (del quarterback) | 1 punto por cada 25 yardas |
| Touchdown corriendo o recibiendo | 6 |
| Touchdown de pase (para quien lanza) | 4 |
| Intercepción o balón perdido | −2 |
| Punto extra | 1 |
| Gol de campo | 3 a 5, según la distancia |
La decisión que más cambia una liga es si las recepciones valen puntos:
Antes de que empiece la temporada, la liga se junta y reparte a todos los jugadores de la NFL. Un jugador solo puede estar en un equipo de la liga, y eso es lo que hace interesante el draft: cuando alguien toma a un corredor, ese corredor ya no está disponible para nadie más.
El formato normal es el draft serpiente: se sortea un orden y se elige por turnos, invirtiendo el orden en cada ronda. Si eliges primero en la ronda 1, eliges último en la ronda 2. Así nadie acumula todas las primeras selecciones.
Existe también el draft de subasta, donde cada equipo tiene un presupuesto y los jugadores se pujan uno por uno. Es más largo y pide más experiencia. Si es tu primera liga, ve por el serpiente.
Lo importante del draft es que es un evento con fecha: pasa una vez y no se repite. Quien no está en el draft, no entra a la liga. Tenemos una guía aparte sobre cómo preparar el tuyo.
Cada jornada te toca un rival de tu liga. Los puntos de tus titulares se suman contra los de él y sale un ganador. Tu récord de victorias y derrotas es lo que define tu posición en la tabla.
Esto tiene una consecuencia que sorprende a quien empieza: puedes ser el equipo que más puntos suma en toda la liga y aun así perder varias semanas, porque te tocó enfrentar justo a quien tuvo su mejor jornada. Por eso muchas ligas usan los puntos totales como criterio de desempate.
Los jugadores que nadie tomó en el draft quedan disponibles. Cuando alguien se lesiona o aparece una sorpresa, todos quieren al mismo reemplazo, y ahí entra el sistema de waivers: en lugar de dárselo a quien llegó primero, hay una ventana y un criterio para resolver el empate. Los dos más usados:
Dos managers pueden intercambiar jugadores. Para evitar acuerdos absurdos (o amistosos de más), casi todas las ligas ponen un filtro: aprobación del comisionado, o un plazo en el que el resto de la liga puede objetar. Define cuál usas antes de que llegue el primer cambio polémico, no después.
Las últimas semanas de la temporada regular son los playoffs de la liga: clasifican los mejores equipos según su récord y se juega a eliminación directa hasta la final. Conviene fijar desde el principio cuántos clasifican y en qué semanas, porque hacia el final de la temporada varios jugadores reales descansan y eso afecta a quien llegue a la final.
No es el draft, aunque todos le tengan más respeto. Es la constancia semanal: alinear bien, no dejar en titulares a alguien que descansa, y reaccionar rápido a una lesión. La mayoría de las ligas las gana quien estuvo atento en octubre y noviembre, no quien tuvo la mejor primera ronda.
Cómo prepararte, en qué orden elegir y los errores que se repiten cada año.
Qué formato le conviene a tu grupo, según qué tanto sigue la NFL y cuándo se organizan.