El fantasy de fútbol es una liga entre amigos donde cada quien dirige su propia plantilla de jugadores reales. Lo que esos jugadores hacen en la cancha el fin de semana —goles, asistencias, porterías a cero, tarjetas— se convierte en tus puntos. Se juega jornada por jornada, y el que más suma al final del torneo se lleva el título.
Una liga de fantasy se crea sobre una sola competencia. Eso importa más de lo que parece: define de qué jugadores puedes disponer, qué calendario sigues y qué noticias ves. No se mezclan competencias en una misma plantilla.
| Competencia | País | Cómo se divide el año |
|---|---|---|
| Liga MX | México | Dos torneos: Apertura y Clausura |
| MLS | EE.UU. / Canadá | Un solo torneo al año |
| Liga Profesional | Argentina | Dos torneos |
| Primera A | Colombia | Dos torneos |
| Primera División | Chile | Un solo torneo al año |
Esta es la diferencia grande con el fantasy de la NFL, y la que más confunde al principio. En el fútbol latinoamericano el año se parte en torneos cortos, y en el fantasy cada torneo es una temporada completa: tiene su propio draft, su propia tabla y su propio campeón.
Un Apertura no se arrastra al Clausura. Cuando termina, la liga vuelve a empezar de cero con un draft nuevo — lo cual es una buena noticia para quien armó mal su plantilla, y una mala para quien la armó bien. En MLS y en Chile, donde el año es un solo torneo, la temporada dura los doce meses del calendario.
Cada equipo de fantasy tiene dieciséis jugadores. Once salen cada jornada, uno es la unidad defensiva de un club y cuatro esperan en la banca.
| Puesto | Cuántos | Qué es |
|---|---|---|
| POR | 1 | Portero |
| DEF | 4 | Defensas |
| MED | 4 | Mediocampistas |
| DEL | 2 | Delanteros |
| Defensa | 1 | La zaga completa de un club, como una sola pieza |
| Banca | 4 | Cualquier posición |
La formación es fija: 1-4-4-2 todas las jornadas. No se cambia de esquema entre semanas, así que la decisión semanal no es cómo plantarte, sino a quién sientas y a quién sacas de la banca.
Junto a los once eliges la defensa de un club entero, no a un jugador. Esa pieza puntúa por lo que a ese club le hacen: si no le anotan, suma; si le meten tres o cuatro, resta. Es el equivalente futbolístico de lo que en la NFL es la defensa como unidad.
En la práctica te obliga a una apuesta distinta a la de los once: no estás eligiendo a quién le va a ir bien, sino a qué equipo le van a hacer poco daño. Un club sólido que juega de local contra el último de la tabla suele valer más ahí que el grande de moda.
El ritmo semanal es corto y siempre el mismo:
Esto es importante y conviene entenderlo bien, porque es lo que mantiene limpia la competencia. Un jugador queda bloqueado en cuanto empieza el partido de su club, no al inicio de la jornada completa.
La consecuencia práctica es cómoda: si tu delantero juega el domingo, puedes seguir moviéndolo aunque el viernes ya se hayan jugado dos partidos. Y la consecuencia justa es la otra cara: una vez que su equipo salió a la cancha, ese jugador ya no se toca. Nadie puede ver cómo le fue a alguien y meterlo después.
Ningún draft sale perfecto. A lo largo del torneo puedes soltar a quien no te está funcionando y tomar a alguien que esté libre — el juvenil que se ganó la titularidad, el suplente que quedó como nueve titular por una lesión. Es la parte del juego que premia estar atento entre semana.
Si el torneo ya arrancó y no alcanzaron a draftear, no pasa nada: en Liga MX, Argentina y Colombia el siguiente torneo empieza en unos meses y es una temporada nueva y completa.
Cuánto vale cada gol según la posición, las porterías a cero, las tarjetas y el bono al mejor del partido.
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